Los cuidados de tu piel

Modificaciones de la piel durante el embarazo

Durante el embarazo, el flujo de hormonas femeninas en la sangre modifica el equilibrio de tu piel. Las hormonas tiroideas estimulan la secreción de sudor y generan la pérdida de agua, mientras que las hormonas suprarrenales disminuyen la resistencia cutánea. Al estar más delicada, tu piel puede deshidratarse fácilmente.

Al mismo tiempo, el volumen sanguíneo aumenta, la circulación sanguínea y la microcirculación cutánea se vuelven más lentas, lo que vuelve a la piel más irritable.

Frágil y reseca, la piel puede sentirse incómoda, muchas veces rugosa, y provocar sensaciones de tirantez o de comezón.
Para evitar estas molestias, es necesario aportar a la piel cuidados adaptados para nutrirla, hidratarla y aliviarla cada día, durante el transcurso del embarazo.
 

 

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